martes, 14 de junio de 2011

La nueva cumbia



La nueva cumbia es algo serio, que irónico hablar de cumbia seriamente. Para mi es serio ver como la estética juvenil algo desaliñada, es lo único nuevo. El sabor y la mixtura sigue igual (chico Trujillo) o peor (villa cariño) y claro, da lo mismo por que es alegre, baila baila sin pensar, y en pleno gobierno de derecha, que conveniente.
Musicalmente la propuesta es añeja, rescatemos ritmos, colombianos, argentinos, gitanos..etc. etc. Y “a ponerle weno”, pa que decir, el compromiso de los músicos, no hay otra motivación, la escuela musical es el medio para el placer básico del hombre, el sexo. Por que a las niñas le gustan los músicos, no para conformar una familia, pero les gustan.
La cumbia tiene un peso, y es social, representa a cada ser proletario que trabaja por un bajo sueldo construyendo una sociedad cómoda para quien le paga, y a través de este sonido, logra acuñar un estado mejor de animo. Seguimos con las ironías. Y el como se lo toman las nuevas generaciones es espeluznante, pasamos del estadio a la discoteque, y el comportamiento primitivo también es vital para graficar el sonido choricua, como se lo adjudican algunos, y que es eso, tenemos mal gusto y lo pasamos bien igual, o somos pobres explotados y lo pasamos bien igual “ashi”, o los mas músicos, dirán que la cumbia es un sonido de Latinoamérica y bla bla.
Queda claro que la cumbia se transformo en fenómeno musical cuando los actores desocupados se fusionaron con los músicos también desocupados, ambos adictos al circo, y decidieron refundar la cumbia, el logro esta a la vista, y la convocatoria y la popularidad también.
El fin de la lucha de clases puede ser un síntoma que se le puede adjudicar a la nueva cumbia, gracias, muchas gracias.